Por Kevin Sessums
Edición Septiembre 2005
n letrero de "No Moleste" cuelga en la puerta de la suite en uno de los pisos más altos del Hotel New York Palace, en donde Mariah Carey se está residenciando. ¿Debo tocar antes de entrar? Aún cuando son las 5 de la tarde, la Noctámbula Diva se acostó tarde la noche anterior ya que estaba celebrando el cumpleaños de L.A. Reid, CEO de Island Def Jam Music. Ignorando el letrero, decido arriesgarme. Yo sé que Carey se la lleva bien con los raperos, pero yo rapeo en la única manera que un chico blanco sabe rapear - con mis nudillos.
      Una mucaca descalza abre la puerta y me lleva hasta el elevador privado, el cual nos lleva hasta el piso superior. Sin brassier y descalza, Carey llega a la habitación llevando un vestido floral de chiffón. Su maquillaje es impecable, y su rubia cabellera con reflejos está perfectamente alisado. Ella extiende su recién manicurada mano, y me agacho para besársela, tratando sin éxito de no mirar directamente su amplio busto.
      Carey me ofrece una gaseosa, se sirve ella misma una, y me invita a sentarme cerca de ella en el sofá. La estrella de 35 años de edad recoge sus pies descalzos cubriéndolos con el chiffón de su vestido y confiesa que apenas pudo dormir un poco luego de la fiesta de cumpleaños de Reid. Él es responsable por The Emancipation of Mimi, el primer disco bajo su contrato de $20 millones con Island Def Jam. Esta semana en particular, el CD ha alcanzado nuevamente el puesto número uno en el país, junto con su sencillo "We Belong Together." Es su décima sexta canción número uno, haciéndola la vocalista femenina de mayores ventas en la historia del negocio de la música: Sólo los Beatles y Elvis Presley han tenido más éxitos número uno. "Mariah y yo nos reímos cuando la gente llama a esto su regreso," dice Randy Jackson, uno de los jueces de American Idol, quien ha producido temas en todos los diez álbumes de estudio de Carey. "¿Su regreso de dónde? La verdad ella nunca se ha ido. No desde Nat King Cole ha existido alguien con un tono como el de ella - ese dulce, y suave sonido. Y, amigo, Nat King Cole no tenía ese rango de siete octavas."
      Jackson y Carey pueden reírse todo lo que quieran al término "regreso," pero ¿de qué otra manera se describe su actual estado tanto en su vida personal como profesional luego de la debacle pública de su película Glitter, la cual se estrenó el 11 de septiembre de 2001, y la crisis emocional que la llevó a internarse en un par de hospitales? Cuando hablo sobre esto, su risa ronca baja hasta una de sus bajas octavas, mientras juega con sus enormes aretes de diamante. Un anillo de diamantes con forma de mariposa - su tamaño es más o menos el de una monarca - brilla en su dedo. "Esos no son reales," dijo, apuntando a sus aretes.
      "Sí, los son," ella dice. "Me los regalé yo misma." Dada su fortuna estimada de $300 millones, y el hecho de que ha pasado por unas cuentas relaciones románticas serias, esto tiene sentifo.
      "Y ¿ese también es real?" pregunto, mientras miro la mariposa en su dedo. "Sí. Sí lo es," ella dice. "Y ¿qué tal esos?" pregunto, apuntando hacia su escote.
      Carey revienta en risas. "Todas mis joyas están aquí para ser admiradas," ella dice. Su voz airosa interrumpe las risas. De hecho, la voz de Carey y su actitud de niña mala se le deben un poco a Marilyn Monroe, a quien ella idolatra. "Yo tengo el piano de Marilyn Monroe," dice. "Es un piano blanco. Está un poco desgastado. Traté de que lo afinaran, pero es de 1937.. y no se trata de afinarlo. Se trata de tenerlo. Está en el depósito por todo el año que el agua hizo en mi apartamento. He rentado una casa en L.A. hasta próximo aviso. Y mientras estoy en Nueva York, estoy viviendo aquí en el Palacio," ella acota, con un tono en su voz que demuestra que está bromeando acerca de los altibajos en cuanto a la calidad de su vida, en el mejor estilo de cuento de hadas.
      Mientras que algunos puedan creer en su vida de "Érase una vez," los verdaderos amigos de Carey la conocen. "Luego de la fiesta de anoche, conducí por los alrededores de Harlem con [el rapero] Cam'ron en su Lamborghini, y hablamos sobre la vida y el amor y distintas cosas. La gente con la que conecto son personas que han pasado por cosas y que han logrado superar algunas dificultades, a diferencia de las personas que han vivido lo contrario," ella dice. "Todos mis amigos han pasado por algún tipo de adversidad, o han vivido algo intenso, algún tipo de obstáculo que han podido superar. Y la mayoría de los hombres que conozco en el mundo del hip-hop han pasado por cosas así. Alguien me preguntó si me molestaba que la gente pensara que yo viví una vida de cuentos de hada cuando en realidad mi niñez, para no especificar, fue difícil," ella dice. Creciendo en Long Island, los autos de la familia eran quemados y las mascotas envenenadas porque su madre era blanca y su padre negro. Sus padres se divorciaron cuando ella tenía tres años de edad. Su madre soñaba con convertirse en estrella de la ópera pero nunca vivió una vida estable, llegando a mudarse hasta 13 veces antes de que se graduara de la secundaria. Ella se escapa de clases tan seguido que sus amigos comenzaron a llamarle "Mirage" (Espejismo) Carey. "Pero soy un espíritu totalmente libre hoy en día porque crecí con una madre que estaba tan metida en las artes," ella cuenta ahora. "También tuve que convertirme en una adulta prematura en una etapa temprana de mi vida. Cuando algo pasaba, siempre me tocaba a mi hacer las llamadas para pedir ayuda. No me gusta ser tan específica en estas cosas porque mi familia puede sensibilizarse un poco. Solo digamos que hay mucha dicotomía en mi vida, y he aprendido a aceptar que eso es lo que me hace ser lo que soy. Eso es lo que me conecta con mi audiencia. Muchos niños biraciales me cuentan lo importante que mis canciones son para ellos, porque sentían que no encajaban en ningún lugar, pero ahora tienen algo a qué aspirar. Esa es la manera en que yo me sentía de niña - ese sentimiento de no pertencer."
      ¿Alguna vez la Carey de piel clara quiso ser más oscura? "Solo quería ser una cosa o la otra. Cuando iba a casa de mis primos en el sur del Bronx, los niños de afuera decían: 'Esa no es tu prima. Ella es blanca.' Y al mismo tiempo, no lucía blanca para la gente blanca," ella dice. "Si iba a sitios junto a mi padre, siempre habría alguien que nos mirara o que tuviera una expresión de asco."
      Carey tuvo problemas con otros miembros de su familia también. Hace unos años, su hermana mayor, Alison, supuestamente trató de vender un libro poco alabador sobre su vida con Mariah. La estrella, sin embargo, todavía mantiene contacto cercano con su madre Patricia, y su hermano mayor, Morgan, quien es entrenador y practica kickboxing en Los Angeles. Su padre, Alfred, recientemente murió de cáncer. "Fue horrible por lo que él pasó," dice Carey. "Estoy agradecida de que pude pasar un tiempo con él antes de que muriera y de poder hablar de nuestras cosas. No sabía que él había guardado tantas cosas de mi infancia - cosas que le había hecho yo cuando tenía tres años - fotos sentimentales y otras cosas que él me devolvió." Ella para por un segundo para arreglar su vestido y cubrir sus piernas. "Cuando él estaba el el hospital, quería que mi hermana y yo nos reuniéramos nuevamente. Muchas vecs estábamos allí al mismo tiempo, así que... ahh... nos reconectamos en ese momento. Algunas cosas son mejores si se mantienen a distancia."
      Carey es paciente y se muestra calmada al hablar de sus dolorosos problemas con Alison. Cuando le pregunté sobre lo que afirmó su hermana de que se había metido a la prostitución para pagar la cinta demo de Mariah, ella respira profundamente antes de contestar. "Sea lo que sea que una persona haga, lo hacen por razones propias. Y no voy a comentar sobre ella al decir eso. Solo estoy siendo realista. Pero mi hermano pagó por mis primeras cintas demo. Cinco mil dólares. Eso era muchísimo dinero para nosotros en aquel tiempo. Por favor, cariño, vamos a cambiar el tema."
      "Ok, Tommy Mottola."
      "¡Oh, Dios!" ella dice, volteando su mirada y soltanda unas carcajadas. "De mal a peor."
      Esa famosa cinta demo encontró su camino hasta las manos de Mottola, el futuro presidentde de Sony Entertainment. Mottola y Carey comenzaron una relación profesional, luego una personal (a pesar de los 20 años de diferencia entre ambos) que culminó con una enorme boda en la ciudad de Nueva York en 1993, luego de que el magnate se divorciara de su esposa. La boda llena de estrellas, fue un evento pasado de la raya - Carey llevó un vestido de $25.000 con una cola de 27 pies de largo - pero los problemas comenzaron durante la misma luna de miel. "Fue horrible," ella dice. "Fue una luna de miel horrenda. Terminé llorando sola en la playa... Tommy fue la primera persona con la que estuve sexualmente, aunque no era virgen en nuestra noche de bodas. Yo no sabía que él estaba casado cuando lo conocí, tampoco." Los dos estuvieron juntos durante ocho años y casados durante cuatro hasta que ella tuvo el coraje de pedir el divorcio. Pero seguro hubo algunos buenos momentos durante esos años, ¿no? "Habían momentos felíces, como cuando pasaban alguno de mis videos," ella comenta. ¿Algún pesar de que ella y Tommy no tuvieron hijos? "¡No! ¡No! ¡No! No era lo correcto para mi tener hijos con él. Soy eternamente de 12 años. No estoy lista para tener hijos."
      Carey hace una pausa. "Ya existía un elemento paternal al yo tener una relación con Tommy. Pero más que paternal, era la estabilidad que él me ofrecía, lo cual representó algo que realmente nunca tuve en mi vida. Él me ofreció un hogar - no esa mansión 'Canta Canta'," ella dice, con el nombre que ella le dió a la fortaleza de $10 millones que la pareja construyó en Bedford, Nueva York, y en la cual ella se sentía como una prisionera que solamente debía hacer eso - cantar y cantar - como manera de pagar su parte. "Tommy era alguien que creía en mi totalmente. Yo necesitaba eso. Pero el aspecto autoritario del Régimen," como llama ella a Mottola y sus tenientes en Sony Music, "ya se había formado cuando me casé con todo eso. Era casi imposible para mí salirme de esa situación." La voz de Carey se torna inquieta, haciendo pensar que parecía más bien un secuestro más que un matrimonio. "Yo añoraba por alguien que me secuestrara en esa época. Solía tener fantasías sobre eso. Muchas. Yo tenía mi pequeño cuaderno conmigo todo el tiempo en caso de que tuviese que hacer mi escape - es un un gran logro saber que no tengo que pensar más en eso. Yo solía pensar que quizás podría haber una persona que me rescatara, y que no sería tan malo."
      Esa persona no llegó, pero una vez que ella se separó de Mottola, Carey fue rescatada, en algún sentido, por el campo-corto de los Yankees de Nueva York, Derek Jeter, algo así como su príncipe azul. "Derek fue una figura de transición bastante agradable en mi vida, definitivamente necesario para sacarme de esa otra relación porque... bueno, pongámoslo de esta manera: Si no sabes que hay otras cosas afuera, entonces estas resignado a lidiar con lo que tienes." Le pregunto si eso es cierto, ya que la Declaración de Independencia cita que todos estamos "dotados por Dios." Jeter era más dotado que otros, Carey afirma placenteramente. "¡Oh, Dios mío!" ella chilla, y luego se recompone. "Sin comentarios, queriiido," ella dice. "Dejémoslo hasta allí. Y asegúrate de que 'queriiido' se deletree q-u-e-r-i-i-i-d-o."
      Carey es capaz de bromear sobre su pasado, disfrutar de su presente, y de tener esperanzas para el futuro (ella hasta está planeando sacar un musical en Broadway basado en su exitoso disco de Navidad). Ella prefiere denominar a su crisis emocional de hace unos años atrás como un "descubrimiento." En algún punto, ella estuvo en peligro de ser agrupada junto a Michael Jackson y Whitney Houston como superestrellas cuyas carreras se convirtieron en cuentos de terror. Cuando los comparon con ellos y sus propias caìdas, ella calla por unos instantes. "El haber pasado por lo que pasé tan públicamente fue la primera vez en que me sentí famosa," ella dice finalmente. "Nunca lo había sentido antes hasta que sentí el lado malo de la fama. Sí, fue una época difícil para mí. Todo el mundo lo sabe. Pero pude superarlo." Carey dice que es un momento asombroso en su vida el tener el disco número uno junto con el sencillo número uno al mismo tiempo. "Es alocado. En el buen sentido de la palabra," ella acota rápidamente. "Sabes algunas veces estas con alguien realmente famoso y te dices, '¿En dónde están?'" Ella pausa y mueve su mano al frente de mi cara para ilustrar la idea. "Es como si su fama ha llegado a definirlos. La diferencia conmigo, espero, es que nunca dejo que esa etiqueta 'Mariah Carey' se apodere de mi, y nunca me pienso como esa otra persona. Es un fenómeno interesante. De verdad quiero escribir un libro algún día, especialmente ahora que entiendo algunas mierdas," ella dice. Una vez más, Carey se arregla esa mariposa que tiene en su dedo, la cual se compró a sí misma. El anillo puede que absorba toda la luz, pero es ese destello en sus ojos, ganado con gran esfuerzo, el que deja esa memorable impresión.
© lo mejor de Mariah Carey